lunes, 18 de julio de 2016

Fire! (english)

Original in spanish 
(I don't know why, but Emilie Autumn sounds like a perfect soundtrack for this one - look below)


His nature demands destruction. Just like that, he doesn't know another life. His body is a composition of whatever is the nearest, anything that can burn at its touch. His breath is oxigen and gas. His presence has the strangest and most different effects in every creature. In the blue and orange attire, he is welcome, even necessary. He is invoked with the burning and heavy gunpowder perfume. 

But when he comes by himself, dressed in red and gold, he ignites Fear and Hate in human souls. 
Nevertheless, those feelings are outside his being. He just wakes up, and takes with joy every second of life, granted by his mixed and toxic breath.
He loves dancing, at the rythm of the Winds. He loves dancing with the sylphs, leading him at the beat of their will. Today, the're dancing at the hollows of an infortunate forest. They, the invisible nymphs, with their constant whispering, guide him at the beat of his destructive waltz.

Today he was invoked by the careless of a group, from the badly off embers of a camping fire. Over the dying ruby-colored coals, he felt the fresh caress of the wind, saying "come", and bringing him to life again. He
 raised lordly, in all his golden and terrifying beauty, fed by the nearest and dryer branches; obtaining enough strenght to rise and dance one more time. 
Animals run away from his devastating and passionate tango. While the sylphs whisper their song, the creatures of the woods howl, trill, scream his name, in order to warn the other ones. But he keeps dancing, devoring everything on the way.
Soon, most of the forest is nothing but ashes and blackened tree trunks. The smell of Death floats over the air, the smell of burned wood and boiled sap. But his dance goes on, unstoppable. Until a tiny mammal, clung to the top of a fir tree, perceives the hopeful scent of rain. Drop by drop, the crystalline storm goes on, halting him, depleting his moves. Tne, he finally chokes, and there's nothing left but plumes and mud, mixed with the remaining ashes.
But even if he dies, he'll be back to life. He will reborn somewhere else, in another moment. And just like the last time, his destructive nature will make him start again with his savage and eternal waltz...

jueves, 14 de julio de 2016

Los platos rotos

En estos momentos acabo de terminar una evaluación muy importante para la nueva carrera que voy a estudiar, que consta de varios bloques en una plataforma virtual. La mitad de los reactivos estaban mal escritos, lo que significa que ninguna respuesta (opción múltiple) estaba bien; que el reactivo ya venía contestado o que no se podía resolver con ninguno de los métodos que se me enseñaron. Hasta le tomé capturas para señalar los peores.

El verdadero problema es que quien la paga soy yo (y sospecho que todos mis futuros condiscípulos): los reactivos mal planteados se me marcan a mí como incorrectos.

Por otro lado, van varias veces que he tenido que tolerar ofensas muy graves y feas de gente que por lo regular, es de mi máximo aprecio. En la última, yo me tuve que disculpar primero por enojarme para que la otra persona se disculpase conmigo por lo que me hizo. Lo cual simplemente no es correcto.

Tendemos a buscar culpables por lo que nosotros mismos provocamos; un grave defecto de la naturaleza humana. Ahora soy más responsable que antes de mis propios errores, pero sigo "pagando los platos rotos" por otras cosas que no fueron causa mía.

Y no solo yo. Creo que todos nos hemos visto más de una vez en la molesta situación de cargar con los errores de otro, o peor aún, cargar con toda la culpa de errores cometidos en conjunto o viceversa. Como en esos trabajos de equipo en el colegio, en que por uno que fallara en algo, todos pagaban porque la nota era conjunta. O como el resto del equipo la embarraba, al que lo hizo bien se lo llevaban entre las patas.

No importa como pase, se siente como limpiar los restos de una fiesta que ni siquiera disfrutaste, y además, en casa ajena. ¿Porqué tú para empezar? ¿Porqué no el dueño de la casa?

Algunos errores (como los reactivos) en realidad son por accidente -o eso quiero pensar. Y nadie tiene la culpa. Pero igual alguien los paga, y para cuando se corrigen, ya muchas personas tuvieron que pasar por el trago amargo de verse afectadas por ello.

El resto, no son mas que el orgullo de cada persona, y en el orgullo hay mucho que perder y nada que ganar. La dignidad para empezar, que se pierde en cuanto queda en evidencia el error, por muy férreos que seamos en defender nuestra postura. Amistades, para continuar (cuántos amigos perdidos por no decir "lo siento" a tiempo) y para acabar, a veces hasta la propia vida. Y quien lo paga -de nuevo- son los demás (¿Porqué no pidió ayuda? ¿En qué estabas pensando? ¿Quién le dejó hacer eso?)

Me gusta pensar que en algún momento, dejaremos de "pagar los platos rotos" de otros. Porque nosotros mismos también dejaremos de cobrárselos. De buena fe deseo que un día todos podamos responsabilizarnos de nuestros errores, bajarnos tantito de nuestro orgullo o pensar antes de cometerlos. Y libremente me incluyo, porque aún no cedo del todo. Sólo espero que para entonces no sea muy tarde.

viernes, 8 de julio de 2016

Erick (Love will tear us apart)

El texto original debía ser un capítulo de una novela, pero desde que se me ha cebado una y otra vez, decidí publicarlo como un cuento en el blog, antes de que sufra el mismo destino que el resto de su historia (entiéndase quedar en coma cual Cerati, porque ahí sigue). Y algo curioso fue el proceso de escritura, literalmente quedó como una entrevista, transcrita con puntos y comas.


-Hay algo que los que son como tú no saben hasta que se enamoran. O hasta que se convierten en alguien como yo.

-¿Qué cosa?

-Ningún corazón late igual que otro. No importa que esté asustado, enojado, triste o dichoso, el latido conserva siempre una nota propia que lo distingue de todos los demás. Me sería muy fácil reconocer tu latido entre toda una multitud.

-¿Y te has enamorado? ¿O prefieres amantes de una noche?

-Sí, búrlate del viejo...

-¿Y bien?

-Pues... sí, lo admito, he tenido muchísimas amantes. Pero en todos mis años, en todo este eterno ir y venir, sólo me enamoré una sola vez.

-¿Y cómo era ella?

-¿Porqué supones que era una mujer?

-Acabas de...

-Aún así.

-De acuerdo, lo siento... bueno, ¿cómo era él?

-Flaco como un dedo. Con ojos diáfanos, intensos. Era músico, del punk de los setenta. Un alma torturada.

-¿Lo sabía?

-Nah. Yo no era su tipo, no le gustaban los hombres. Triste, ¿no? Mi único amor y no fue correspondido.

-Bueno pero, supongo que pudiste acercártele.

-Eso sí. Fuimos amigos, aunque creo que él pensaba que yo era... no sé, su amigo imaginario, o un producto de su mente. Él tenía problemas, ¿sabes?

-¿Y que le pasó?

-Se casó. Tuvo familia. Y luego lo echó todo a perder con una tal Annik.

-...no hablas en serio.

-¿Sobre qué?

-No era él. No puede.

-¿Porqué no? Y aunque no pudiera ¿quién puede mandar sobre el corazón? Nadie puede mantener sus propios sentimientos a raya. Ni siquiera alguien como yo.

-¿Cómo lo conociste?

-Fue en Bruselas. Los dos coincidimos ahí, yo... no recuerdo qué hacía ahí yo, pero él iba a conocer a su escritor favorito, un beatnik o algo por el estilo. El bastardo... lo trató tan mal. Yo quería tragármelo, sabes que habría podido; pero lo vi a él, tan triste por eso. Tan enojado. No quise dejarlo solo y lo abordé. Salvo ese zopenco, le gustaban los mismos autores que a mí. De ahí, cartas, llamadas, visitas. Hice todo lo que pude para mantener contacto y no perderle.

-¿Qué amabas más de él?

-Me conquistó su tristeza. Su rabia. Toda esa intensidad oscura que emanaba siempre. Amaba sus ojos, tan claros. Su poesía, habría dado cualquier cosa porque me escribiera al menos una canción. Y el latido de su corazón. Hasta sus latidos estaban cargados de ese dolor, de esa melancolía que me volvía loco. Creo que eso es lo que más extraño.

-¿De verdad nunca se lo dijiste?

-Ni loco. Me hubiera odiado. Pero... de habérselo dicho... tal vez estuviera vivo aún. Sabes, aún recuerdo ese fin de semana. Lo vi después de que habló con las dos. Estaba devastado... 

-¿Y qué pasó?

-Sabes, no... no quiero seguir.

-Deberías sacarlo.No he vivido tanto como tú, pero... es obvio que aún te hace daño.

-...

-Por favor.

-Le habían prohibido ver a Nat, tuvo una crisis, y luego el ultimátum. Estuve a punto de decírselo; había ido a su casa expresamente para decírselo. Pero... creí que eso sólo iba a empeorarlo. Así que sólo... lo dejé desahogarse. No pude decir nada, sólo lo abracé. Fue el único impulso que me permití en todo el tiempo que lo conocí. Lo abracé para tener cerca ese latido rabioso, aunque sólo fuera una vez. Nunca sabré si se dio cuenta que en mi pecho no se oye nada. 

-¿Y después?

-Salí de la casa, sin decir palabra.

-¿Porqué dices que seguiría vivo?

-Llámalo culpa si quieres. Pero de habérselo dicho tal vez hubiéramos estado peleando toda la noche. Nunca hubiera visto esa estúpida película, ni hubiera tomado las cuerdas de la ropa. Le habría comprado al menos un día más, aunque no quisiera volver a verme. Yo... lo amaba tanto... el sólo saber que está vivo me bastaría para sonreír, ¿sabes? Por el resto de mi vida...

-...

-Supe que había muerto porque lo escuché. O mejor dicho, porque dejé de escucharlo. Porque de pronto el mundo se volvió silencioso. De repente ya no podía escuchar su corazón. Su música triste. Habría querido llegar antes que Deb. O haber tomado su vida yo mismo, de saber que no había marcha atrás. Su sangre correría aún a través de mí, tendría en mi sistema por siempre sus sentimientos, sus pensamientos. Podría ver cómo él me veía. Pero cuando al fin pude buscarlo, su cuerpo ya no estaba. Y cuando lo encontré en la morgue, ya estaba frío y su sangre coagulada. Todo lo que tengo es la lápida que me robé. Y uno de sus cuadernos de notas.

-¿Nunca pensaste... en volverlo como tú?

-Cada día, todos los días. Pero tuve miedo. Esto no es una cura, y menos para los males que él tenía, lo habría condenado. Hay muchos como yo que cargan aún los achaques de su previa existencia, y otros que sólo vieron agravada su miseria. Nunca hubiera querido que sufriera así, sólo por mi egoísmo de enamorado.

-Le habrías hecho un favor al mundo.

-Tal vez. Pero no. Yo lo amaba demasiado. Y cuando vives tanto tiempo como yo, llega un punto en el que el amor no da lugar al egoísmo. Además no sabes si hubiera sido un favor. Mira a todos esos músicos que siguen con vida y no han vuelto a hacer nada decente.

-Eso sí.

-...

-¿Crees... que encuentres a alguien así de nuevo?

-Si lo hago lo sabrás.

-¿Yo? ¿Porqué?

-Me agradas. Confío en tí.

-Es algo más.

-Tal vez. Pero ahora debo irme.

-¿El amanecer?

-Y además tengo sed, si entiendes a qué me refiero.

-Entonces hasta pronto. Espero.

martes, 14 de junio de 2016

Despair (english)

Original in spanish


She comes home only to cry on the bedroom. Everything around her is just a bunch of bullshit, so filth, but not only cause the full house is unclean. Since she can recall, the word "despair" pursuits her, like fleas to a mongrel.
Her husband gives pats on her back, not to confort but to understand. And therein lies their disgrace: almost half a century together, and he still cannot wreck her wall. The fucking mental wall she keeps building against the whole world -him more than no one– since they were just kids, listening the echoes of a bloody Tlatelolco at the radio, in the store in front of high school.

Not even the sacred vow of a life together is enough. For her, he is not a support; not even trustworthy; but the worst of all is that she is not the one who wants it that way. But the paradigm of her childhood at La Petrolera is stronger than her willing to trust the only one that, despite his almost deaf-mute personality, trust her.
The minor disappointment will be at school 'til sunset, ignoring all that is happening at home, while the bigger one keeps listening while hiding in plain sight, not even breathing. Luckily (?) the most feared words doesn't appear at the conversation, and its immature heart goes back to a normal beat. Unfortunately, and as a part of the problem, it can't help the ones behind the bedroom's door. 

Words like "robbery", "fraud", "disrespect", "gossip" or "idiot”, escape from the poorly sealed enclosure of the master bedroom. The usual and already known bullshit. The same crap that keeps going since a year ago, the same as always, plus the newest crap that came out just this weekend. Both of them are so jaded, so sick and tired...

And Despair is the only one, the only occupier, along with the dog, who lives at home on those four walls. The gray monster that crawls under the beds, feeding with her crying, with his guilt, with the minor disgrace's nihilism and the invisibility of the big one. And knowing it all, none of them is brave enough to take the broom and kick it out through the front door. Sometimes, someone trows the meat knife to the nearest inhabitant, in a failed attempt to threaten it so it goes away and never come back. With screamings that, for the deaft monster, are nothing but a small voice. 

domingo, 12 de junio de 2016

Angel (english version)

Cover her face.
Mine eyes dazzle.
She died young.

-John Webster

Friday the 10th, June.

About 22.00 hrs I started crying for no reason. I was on my own, watching a movie (Princess Diaries, I found myself guilty) then I suddenly broke in tears, like if I were in a burial. Hours before, I read the previous verse in an Anne Rice novel, recited by a heartbroken Lestat, to an inquisitive Claudia.

Never thought I would remember the verse again.


Saturday 11th. Morning.

The day started quietly for me, with a light breakfast -as always- and background music while reading Facebook's newsletter. Then, a note made me stop. All I could read was Christina Grimmie, young and beloved singer -whom my sister and I followed from her first steps- died at 22.

The world suddenly stopped as I waited the page to load. It's a joke, I thought at first. It's just a bad joke.

It was an accident, I thought later, It MUST BE an accident. She was a good girl, it HAD TO BE an accident.





FOUR GUNSHOTS.

One more, and the resemblance with John Lennon would have been chilling. Four gunshots. Three in the chest and one in the head. All in front of the fans and the supporting band. In front of her brother, who had to tackle the murderer before he harmed someone else.

It was hard to break the news to my sister, and she didn't believed me at first. I was in total shock all day. All I could say was a single question:


Wich kind of monster does that to a child?

I mean, I know she was not a child anymore. But at the same time, she actually was. A tender, warm and nice child. The kind of artist you want your children to admire. You looked her in the eye, even in photos, and you could see such a sweet and childish aura, you could see she would never harm someone on purpose.

Christina was someone's sister. Someone's baby. The Beacon of Hope of so many kind children like her, and for many adults too.


And yet, she was killed in cold blood.


I have so many questions right now, none for God as we are used to, but for Kevin James Loibl, the name of the devil in this tragic ocassion.

What in the world did she do? Did she break your icy heart? You were on your 30's and she wasn't even a full-grown adult, what did you expect?

Did someone tell you to do it? Did your hear voices in your head? How long did you plan it? Because it was so obvious you planned it, you son of a bitch. No one carries a weapon to a family event.

What the hell you wanted to try? Were you a copycat? Wanted to be a brand new David Chapman? ¿The next Catcher in the Rye?

Besides, you did it so she would suffer. A slow and painful death. The kind of death people would wish for somebody like you. But you booked the quick one for your self, you sucker. It couldn't be other way, right? They shouldn't catch you, not alive. Because they caught you.

I guess it was the best choice, I don't think you would survive for long, with all that hate over you.

I wanna cry but I can't. Can't believe it yet; and ironically, I feel so much hate now. Ironically, cause she had not wanted it that way. She wasn't a "hater". I dare to saymaybe she could forgive it. Because she was that way: a kind and talented girl, full of love and faith.

She was an Angel.

She is an Angel now.


Ángel

Cubrid su rostro,
me deslumbra;
ha muerto joven.

-John Webster

Cerca de las 22 horas del viernes 10 de junio, comencé a llorar sin ninguna razón. Estaba viendo una película (El diario de la Princesa 2, me declaro culpable) y sin razón rompí en llanto como si se hubiera muerto alguien. Horas antes, había leído el párrafo anterior en un libro de Anne Rice; dicho párrafo recitado por un dolido Lestat a una inquisitiva Claudia.

Nunca hubiera pensado que ese texto cruzaría por mi mente una vez más.

La mañana del sábado 11 de junio empezó sin sobresaltos para mí, con el desayuno frugal de toda la vida y música de fondo mientras leo las novedades de Facebook. Una noticia me hizo detenerme, escrita en una página de habla inglesa. Todo lo que alcancé a leer fue que Christina Grimmie, joven promesa de la música -a quien mi hermana y yo seguíamos desde sus primeros pasos- había muerto a los 22 años.

El mundo se detuvo de golpe mientras esperaba que la nota cargara en mi pantalla. Es broma, pensé al inicio, es sólo una mala broma.

Fue un accidente, pensé después, DEBIÓ ser un accidente. No andaba en malos pasos, TUVO QUE SER un accidente.



CUATRO DISPAROS.

Uno más y la similitud con John Lennon habría sido escalofriante. Cuatro disparos. Tres en la caja torásica y uno en la cabeza. Todo enfrente de los fans, y de la banda que la apoyaba esa noche. Enfrente de su hermano, que tuvo que atacar al asesino antes de que hiciera daño a otra persona más.

Me costó mucho trabajo darle la noticia a mi hermana, y en un inicio ella tampoco me creyó. Yo misma estuve en shock todo el día. Al respecto, sólo me rondaba una única pregunta:

¿Qué clase de monstruo le hace eso a una niña?

Digo, sé que no era una niña como tal. Pero a la vez, sí lo era. Una niña tierna, cálida, amable. La clase de artista que quisieras que tus hijos admiraran. Podías ver en sus ojos, incluso en fotos, esa aura infantil y dulce, el aura de alguien que nunca hubiera lastimado a nadie. Era la hermanita de alguien. El bebé de alguien. Era el faro de luz de muchas niñas lindas como ella, y de algunos adultos también.

Y aún así, fue asesinada a sangre fría.

Tengo un alud de preguntas, ninguna para Dios como se acostumbra, sino para Kevin James Loibl, el nombre del Diablo en esta trágica ocasión.

¿Qué te hizo ella? ¿Te rompió tu gélido corazón? Tenías casi treinta y ella apenas empezaba la adultez, ¿qué esperabas? ¿Te dijo alguien que lo hicieras? ¿Escuchabas voces que te lo indicaron? ¿Cuánto llevabas planeándolo? Porque es obvio que lo planeaste, hijo de perra, nadie lleva tantas armas a un evento familiar sólo porque sí. ¿Qué querías probar? ¿Acaso emulabas a alguien? ¿Esperabas volverte el nuevo David Chapman? ¿El siguiente Guardián en el Centeno?

Y además, lo hiciste de tal modo que sufriera. Que muriera lentamente. Como se desea que muera alguien como tú, Kevin. Pero no, tú reservaste la muerte rápida para tu asquerosa persona. No podía ser de otro modo, ¿cierto? No podían atraparte con vida. Porque te atraparon. Supongo que es mejor, no creo que hubieras vivido mucho tiempo con todo el odio del mundo aplastando tu nombre.

Quiero llorar y no puedo. No puedo creerlo todavía, pero irónicamente siento mucho odio. Y digo irónicamente porque ella no lo hubiera querido así. No era alguien que "odiara". Me atrevo a pensar que incluso lo perdonara. Porque ella era así: una niña talentosa, llena de amor y de fe.

Era un ángel.

Es un ángel ahora.

"A veces Dios permite que pasen cosas terribles en tu vida y no sabes porqué. Pero eso no significa de tengas que dejar de creer en Él"


sábado, 4 de junio de 2016

Tecnozombie

Los que teorizan en internet con miles de inicios del apocalipsis zombie, me provocan risa y hasta lástima. No se han dado cuenta de que ya lo vivimos, y que ellos fueron los primeros infectados, desde el momento que publicaron sus teorías en el muro del Face. 

Detesto Twitter. No tengo Instagram y Tinder es para desesperadas. Las iPad son bastante anti-higiénicas (de modo que me resisto totalmente a tener una) La nueva moda de usar emojis hasta por debajo de la lengua me resulta ULTRAcorriente. Y es absurdo que tengamos una aplicación para todo. 

Si bien me reconozco como una ermitaña, tampoco estoy totalmente en contra del trato con otros seres humanos... a diferencia del resto de los seres humanos. Hemos convertido a la tecnología en nuestro cerebro y a nuestro cerebro en...  ese es el problema, ni siquiera sabemos en qué lo usamos ahora. Probablemente en un piloto automático, rara vez veo gente en la calle que no va mirando el celular. Incluso en casa, es difícil no mirar una pantalla mientras hablas (?) con otra persona. Incluso a nosotros, los chapados a la antigua, se nos ha hecho muy difícil no caer en la tentación.

Tenemos tecnología mucho más inteligente que la mayoría de sus usuarios, eso no es nuevo. Hablamos con todo el mundo vía whatsapp, pero ya no somos capaces de articular palabra ante una persona real. La verdad es que no sabemos cómo se ve realmente una persona desde que existen los filtros y retoques. Sin mover un sólo músculo facial copiamos miles de expresiones en nuestros mensajes, todas hechas en la carilla esa que siempre tiene ictericia.

La privacidad se convirtió en una ilusión, y creemos que por espiar las redes de una persona ya la conocemos, de modo que cuando alguien "dominado" publica algo fuera del patrón que ya ubicamos, lo tomamos como indirecta/tragedia/insulto. Y es fácil perder el respeto y saltarse las reglas, ahora que ya todo se 'soluciona' con un click.

Allen Ginsberg vio a las mejores mentes de su generación destruidas por la locura. Yo he visto a las jóvenes mentes de la futura generación enajenadas por las redes. Hace años que no veo niños jugando afuera hasta el cansancio; y cuando los he visto es porque se les acabó la batería a los celulares y pantallas que ni siquiera necesitan en realidad. Y ahora hasta pueden recibir abuso a distancia de cualquier bravucón, ya no están a salvo. Buena parte de las parejas que conozco se conocieron por aplicaciones y redes sociales, y aún así no se conocen en lo más mínimo. Pocas conversaciones a mi alrededor excluyen la exhibición de algo en la pantalla de un celular. Cuando escribo se me olvidan muchas palabras, y hasta me he sorprendido errando cálculos mentales sencillos, como el costo del pasaje.

Es tan sencillo volverse famoso, que ya ni siquiera es necesario crear para alcanzar la fama. Lo ya conocido tiene ecos y más ecos que rebotan hasta los confines de lo absurdo, regresando un sonido distorsionado que ya cansa y nadie quiere oír. Cualquier cosa es arte, aunque carezca de técnica, esfuerzo, talento.

Así mismo, ninguna causa sobrevive. Tarda más en germinar que en perder el sentido de su existencia, la lucha de hoy será la burla de mañana. O de los siguientes 20 minutos. La masacre de los 43 se convierte en un meme de mal gusto; las bombas en el Medio Oriente se convierten en una rutina de chistes de un ventrílocuo; el feminismo se torna en un grito de guerra pseudo-amazónico, de mujeres brutas que usan el movimiento para atacar a otras mujeres, y hacer que pierdan todo aquello por lo que por tantos años se luchó.

En las redes nada merece seriedad, y pedir ayuda es un arma de dos filos. Las relaciones humanas están cifradas en códigos alfanuméricos. La libertad de expresión es todo menos libre, y aun así, hay tanta información tan fácil ya de conseguir, que tal vez por esa misma razón nos negamos rotundamente a consultarla -los humanos somos tan extraños...

< Este cómic compara los "futuros" ilustrados por Aldous Huxley (Un Mundo Feliz) y George Orwell (1984) y a su vez resume la premisa de un libro de Neil Postman (Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business)

Ambos libros presentan las desoladoras visiones del futuro de ambos autores, ambas tan lejanas en aquel entonces, que se volvieron predicciones. Aunque Postman se inclina más hacia el futuro de Huxley, yo estoy totalmente segura de que vivimos en una monstruosa mezcla perfecta de los dos, y agregaría como tercer profeta al viejo Ray y sus 451°F. Con la excepción de que no hemos llegado a la parte de quemar libros (aún) vivimos en casas donde las paredes son pantallas, de las que nos servimos soma visual, y en las que hablamos #neolengua.

Y ahora además, ni pensar en relaciones afectuosas de verdad -volviendo al tema original. Una amistad de años puede arruinarse en 140 caracteres. Si una relación no está anunciada con bombo y platillo en Facebook, dicha relación simplemente no existe. Es fácil inventar un alterego con fotos robadas y lograr que reciba la atención y adoración de un dios. Nos valemos de ese mismo 'anonimato' para violentar a otro aunque no esté cerca de nosotros. Fotografiamos la tragedia en vez de ayudar a resolverla. Y todos se ofenden con facilidad, aunque no sepan ni porqué ni para quién iba la pedrada.

Somos zombies, caminando sin ver a dónde. Con el seso comido por nuestra propia invención. Sintiéndonos atacados por otros zombies como nosotros, mientras la poca humanidad que nos queda se extingue a cuentagotas.

Hacer reír a Dios

Uno sí se prepara para la vida adulta... sólo que nada te prepara para la adultez que te toca vivir. Desde los once me preparé para ser escr...